“Rompió el silencio el estruendo del relámpago en la mitad de la noche que avanzaba calmada al amanecer, hirió el rayo candente la cúpula celeste casi negra que dormía entre las estrellas que vigilaban, abrí los ojos agitada y descubrí que el relámpago eras tú y el rayo era yo!”
viernes, 14 de noviembre de 2008
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